viernes, 22 de noviembre de 2013

SÓLO TÚ, MI ESPERANZA


SÓLO TÚ, MI ESPERANZA

Madre he tornado a perderme en el océano de tu mirada, he vuelto a sentir la sal sobre mis pies descalzos. El corazón late acelerado, vislumbro luces entre sombras, los candiles a punto de prender en la orilla. Tu faro vuelve a iluminar nuestro camino, la paz apacigua la tempestad de la tristeza. 

No puedo dormir ante el desvelo que me oprime. Se dilatan las extasiadas pupilas que te contemplan, la soledad que te espera apretada queda entre el gentío que te encuentra. 

Esperanza que llenas mis vacíos y elevas mi alma en imperceptible levantá hacia un Cielo de arcilla moldeado por las manos templadas de Dios, dame valor para seguirte y vida para abrazarte. Quiero caer por tres veces en tus redes soberanas y besar los pies de tu Hijo postrado en la amarga calzada de un sendero de caldos y espinas. 

Anhelo despertar cada amanecer tras noches de destemplanzas anclando mi existencia en el único puerto que me lleva a descubrir la plena felicidad.